Fecha: Viernes, Abril 17, 2020 - 14:13

Ante la pandemia de COVID-19, los gobiernos de países desarrollados han puesto en marcha una serie de políticas de rescate a sus economías. Estas medidas no han llegado apaíses en desarrollo.

Tanto el FMI como el Banco Mundial han anunciado medidas. Sin embargo, priorizan objetivos fiscales y soluciones conducías por el mercado

Por décadas las instituciones financieras internacionales han implementado políticas que permiten que la gente siga sin seguridad médica adecuada. La pandemia de COVID-19 es una oportunidad para cambiar esto.

Fecha: Viernes, Abril 17, 2020 - 13:43

Reinhart y Rogoff mencionan la necesidad de moratoria temporal de la deuda soberana del mundo emergente y en desarrollo, para disminuir los daños de la crisis actual. Y en última instancia, será necesario reestructurar la deuda de muchos países; no habrá alternativa a un incumplimiento parcial negociado.

La crisis desatada por el covid-19 afecta a la economía mundial. Sin embargo, los países emergentes o en desarrollo tendrán una crisis más profunda. Con sistemas de atención de la salud inadecuados, una capacidad limitada para proporcionar estímulos fiscales o monetarios y redes de seguridad social subdesarrolladas, el mundo emergente y en desarrollo se encuentra en la cúspide no sólo de una crisis humanitaria, sino también de la crisis financiera más grave del siglo.

Cuando eso suceda, las repercusiones humanitarias y económicas directas se sumarán a los efectos de la pandemia en el comercio mundial y los precios de los productos básicos, que ya están afectando a muchas economías emergentes.

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