El efecto Trump y el debilitamiento del dólar.
Tras el regreso de Trump, EEUU ha impulsado una política de recortes presupuestarios, desregulación económica, y guerra comercial contra sus principales socios: Canadá, México, Taiwán y China. El objetivo explícito es fortalecer la economía estadounidense, el implícito es debilitar a China y a sus aliados. Tras dos meses y medio de gobierno el efecto ha sido negativo sobre los países vecinos y ha obligado al gigante asiático a tomar medidas para contrapesarlas. En este artículo se mostrará el debilitamiento del dólar y la apreciación de monedas de América Latina y los BRICS tras los discursos de Washington del 20 de enero de 2025.
Fuente: OBELA con datos de Investing. |
La moneda estadounidense se ha debilitado desde el año 2008 y se acentuó desde el 2018 con la guerra comercial y más aún en el 2020 con el alivio financiero en febrero del mismo año, por la pandemia de COVID-19. En ese año Washigton inyectó 850,000 millones de dólares a su economía acompañado de una disminución de tasa de interés al mínimo 0%, lo que incrementó su déficit fiscal de manera significativa y favoreció a la depreciación del dólar respecto a América Latina, Europa y los BRICS (véase Gráfica 1).
En 2025, las perspectivas en EE.UU. son de inflación en aumento y de menor crecimiento, lo que ha llevado a la FED a mantener su tasa de interés, contrario a los objetivos de la Casa Blanca. También, las bolsas estadounidenses se han desplomado, mientras que las europeas y la de Hong Kong se han fortalecido. Como resultado, la popularidad del presidente estadounidense ha ido en retroceso. Así, en menos de setenta días, ha logrado que su desaprobación sea mayor que la aprobación, lo que debilita la credibilidad en el tipo de cambio.
Como resultado de lo anterior entre el 20 de enero y el 24 de marzo de 2025 las monedas de América Latina y de los BRICS se apreciaron respecto al dólar. En el caso de México, la apreciación del peso se dio cuando entraron en vigor los aranceles al acero y al aluminio, que exporta a su vecino del norte. La tendencia es aún más clara con los países sudamericanos. Frente al real brasileño, en el mismo período, el dólar se depreció 5.3%. Una tendencia similar se da con el peso chileno y el sol peruano, con una depreciación del 8.1% y del 2.4% respectivamente.
En marzo del 2025 Trump amenazó con aranceles del 200% a champan y vino proveniente de Europa. Las medidas arancelarias de la Casa Blanca se perciben como muestra de su debilidad económica, que disminuye la confianza en el dólar. Esta también se depreció frente al euro en un 3.3%. La excepción es el yen japonés, respecto al cual ha ganado valor, sin embargo, esto se debe a la crisis del gobierno de Japón.
En la Gráfica 3 se observa que la depreciación del dólar ocurrió frente a los países de los BRICS. Tras la toma de protesta, el presidente estadounidense anunció que impondría aranceles de 150% a los países de este bloque, si continuaban con sus intenciones de disminuir el uso del dólar como moneda de reserva y en transacciones comerciales bilaterales. Esto ya que en el 2024 se ha visto una disminución del 50% en la compra de bonos del tesoro de Estados Unidos, en mayor medida por parte de China quien es el principal acreedor de estos títulos. En el mismo sentido, el bloque optó por incrementar sus reservas en oro. Además, el comercio intra-BRICS se hace cada vez más en monedas locales, en 2024 alcanzo el 65% del total transado. Así, han surgido diversas alternativas para disminuir el uso del dólar, una de ellas es la plataforma mBridge. Esta es una iniciativa de los bancos centrales de China, Arabia Saudita, Hong Kong y Tailandia. La plataforma busca facilitar las transacciones transfronterizas dentro del bloque mediante moneda digital emitida por los bancos centrales (CBDC), entre éstos y algunos bancos comerciales. Aunque aún se encuentra en desarrollo, desde noviembre de 2024 alcanzó la fase de producto mínimo viable (MVP) y ya han realizado transacciones prueba por 22,000 millones de USD.
A pesar de que la propuesta de los BRICS está lejos de consolidarse, los datos sugieren que EEUU en lugar de afectar a los países del bloque tras los anuncios de medidas arancelarias, solo han ocasionado la apreciación en su tipo de cambio y pérdida de credibilidad en la moneda hegemónica, lo que fortalece al grupo que lidera China y Brasil.
En conclusión, los discursos políticos por parte de la actual administración han provocado un aceleramiento en la depreciación del dólar. Esto muestra una pérdida de estabilidad como moneda hegemónica, en sus funciones como medio de reserva y medio de intercambio. Mientras tanto, los BRICS ya han tomado acciones concretas para reducir el uso del dólar, lo que muestra una transición hacia un sistema financiero global con un menor protagonismo del dólar. Si bien algunas monedas latinoamericanas, han tenido alguna corrección hacia la depreciación, especialmente el peso mexicano, por su mayor integración con EEUU, la tendencia del dólar se mantiene a la baja.